Argentina, el país donde el sentido común entró en "frasquito de atraso"
Dicen los que saben de números —esos que miran planillas mientras nosotros miramos el fondo de la billetera— que el precio de la nafta está “atrasado”. Un 15% de retraso, aseguran, como si el combustible fuera un alumno que se quedó dormido y no llegó a la mesa de examen. El problema es que, en este país, lo único que no se atrasa es la capacidad de invención para que el costo de vida nos pase por arriba como un tren de carga.
Mañana, el surtidor nos va a recordar que nuestro derecho a la movilidad tiene precio de artículo de lujo. Y mientras uno hace malabares mentales para decidir si carga Súper o si vende el auxilio para llegar a fin de mes, la realidad te pega un cachetazo desde la sección de policiales.
En Paraná, la violencia ya no pide permiso. Un adolescente baleado y una ciudad que, entre allanamientos y secuestros de armas, se va acostumbrando a un ruido de fondo que debería ser intolerable. Nos hablan de "precios atrasados", pero nadie habla del atraso humano que significa que un pibe de 15 años termine con un plomo en el cuerpo. Ahí no hay congelamiento que valga; la realidad está al rojo vivo y quema.
Pero como somos un país que no te deja morir de angustia sin antes ofrecerte un paso de comedia bizarro, aparece la pareja de Santa Fe. Esos dos que, en un ataque de "amor aerodinámico", decidieron que un Airbus es el escenario ideal para dar rienda suelta a las hormonas.
A ver, analicemos la metáfora: mientras el país se hunde y el combustible vuela, ellos también querían volar, pero de otra forma. Los bajaron del avión directo a la comisaría. Y uno se queda pensando: ¿es falta de educación, es exceso de adrenalina o es simplemente el reflejo de una sociedad que perdió la noción de dónde está parada?
Estamos viviendo en un manicomio a cielo abierto. Entre el que te roba el futuro en una oficina, el que te tira un tiro en una esquina y el que se olvida de los modales a diez mil pies de altura, el ciudadano de a pie queda en el medio, tratando de entender cómo llegamos a este nivel de degradación.
Quizás el "atraso" no es del 15% en la nafta. Quizás el atraso es moral, es educativo y es de seguridad. Estamos fallados de fábrica, nene. Y lo peor es que, aunque el tanque esté vacío, este circo sigue andando.
¿VOS QUÉ OPINÁS? ¿Es la crisis económica la que nos está volviendo locos, o ya veníamos con los cables pelados y esto solo lo dejó a la vista?
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